Hoy os informo que la semana que viene no haré entradas, por motivos personales. La causa será que el blog estará sometiéndose a pruebas para saber su calificación en la asignatura de informática.
Dado que la posición del portero soporta mucha presión, a los porteros les cuesta divertirse mientras los partidos están todavía en juego. Por lo tanto, el placer suele ser retrospectivo. Más tarde, cuando tiene tiempo para relajarse y analizar su actuación, el portero puede recordar el partido y el trabajo realizado ya sea con orgullo o con tristeza. En términos generales, un partido libre de errores proporciona tanta satisfacción como uno de buenas paradas. No mejor sensación que la de relajarse tras un partido pensando en el trabajo bien hecho.